En EEUU es bastante habitual que grandes empresas se enzarcen en batallas publicitarias en las que dan caña a su competidor de manera abierta y completamente descarada. A veces pueden tener mayor o menor gusto pero lo que está claro es que son de lo más divertido y organizan un importante ruido mediático, todos recordamos bastantes anuncios en los que Coca Cola y Pepsi se enfrentan sin miramientos.
Entre marcas de automóviles también suele ser un recurso bastante habitual y esta vez han sido Jaguar y Mercedes las que han decidido batirse en duelo publicitario. Entrar en una guerra de este tipo, atacando a un competidor frontalmente tiene un riesgo, ya que puede que tu rival tenga un equipo creativo más ingenioso que el tuyo y recoja el guante preparando una réplica en la que salgas malparado.
La historia comenzó hace unos meses, con el lanzamiento del Mercedes Clase S, la marca alemana lanzó un anuncio en el que las protagonistas eran gallinas a las que sujetaban hombres con bata, de esta forma pretendían hacer ver las virtudes del sistema Magic Body Control, la suspensión neumática adaptativa del buque insignia de la estrella.
Entre marcas de automóviles también suele ser un recurso bastante habitual y esta vez han sido Jaguar y Mercedes las que han decidido batirse en duelo publicitario. Entrar en una guerra de este tipo, atacando a un competidor frontalmente tiene un riesgo, ya que puede que tu rival tenga un equipo creativo más ingenioso que el tuyo y recoja el guante preparando una réplica en la que salgas malparado.
La historia comenzó hace unos meses, con el lanzamiento del Mercedes Clase S, la marca alemana lanzó un anuncio en el que las protagonistas eran gallinas a las que sujetaban hombres con bata, de esta forma pretendían hacer ver las virtudes del sistema Magic Body Control, la suspensión neumática adaptativa del buque insignia de la estrella.

